viernes, febrero 15

Paso a paso.


-Espérate! mi mamá está allá arriba...

Juro que mis deseos de besarte y dejar que me tocaras eran tan o más fuertes que los tuyos, pero la inocente idea de mantenerme virgen me hacía sentir culpable cada vez que te acercabas.


Ese día como otros comenzamos platicando en la sala de mi casa, tu tratando de ocultar tu exitación tratando de parecer tan bien portado sólo diciéndome una y otra vez lo bonita que te parecía y lo mucho que te gustaban mis ojos. Yo aceptaba los cumplidos pero no me tragaba eso de -no vamos a hacer nada que tu no quieras- De hecho el saberte deseoso de mi me encantaba y me motivaba aún más a no dejarte tocarme. Me encantaba traerte loco, siempre tirando indirectas, provocándome y haciendo algunos comentarios mas sutiles que otros.

Besabas tan rico. Recuerdo que podía pasar horas consumiendo tus labios de una forma tan suave y sin prisas, tranquila hasta que pensabas que era el momento adecuado de abrazarme y en cuestión de minutos rozar mis piernas sin separar nuestros labios ni abrir los ojos.

Tomabas tu tiempo para dar el siguiente paso y deslizar tu mano bajo mi falda. Sabías que mi respuesta inmediata era quitar tu mano y seguir besándonos pero no desistías en el intento. Así un par de veces; Cada vez te dejaba llegar un poco más lejos... pero jamás lograr tu objetivo. Se que tu también lo disfrutabas así porque conocías la estrategia adecuada para avanzar más a prisa. La temperatura en aquel sillón subía en cuestión de segundos cuando te alejabas de mi boca, comenzabas a recorrer mis mejillas y llegabas a mi cuello. Yo simplemente me limitaba a sentir como lo disfrutabas.

Tus manos poco a poco cobraban vida propia y sentían que mi ropa estorbaba. Dejaba que tocaras mi pecho y al primer contacto con mi piel te alejaba nuevamente vigilando nerviosamente de reojo que nadie bajara por las escaleras. Volvías a intentarlo cada vez con mayor insistencia, llegando en cada intento mas lejos, calentándome mas. Para entonces mis pechos ya eran de tus manos...

Cada vez que quería alejarte pensando que estaba haciendo algo prohibido encontrabas un nuevo punto de placer que me hacía dejarme llevar, me tenías al borde del sillón rodeándome con uno de tus brazos. Tus labios jugaban con mis pezones y tu otra mano deslizándose lentamente debajo de la falda de mi uniforme hasta que intentabas estar entre mis piernas. Los besos ya no te eran suficientes y tu forma de tocarme sobre la ropa interior me excitaba mucho más. Yo quería avanzar, me gustaba lo que sentía en aquel momento. Tu necesitabas comprobar mi excitación e hiciste lentamente a un lado la tela que nos estorbaba. Un ligero gemido me delató.

En segundos recobré lo que en ese entonces llamaba cordura y tuve que levantarme de aquel lugar para evitar que pasara algo más. Aunque creí que lo estarías no lucías molesto.. por el contrario en lugar de intentar convencerme con palabras te paraste y me seguiste. Me abrazaste por la espalda y comenzaste nuevamente a besar justo detrás de mi oreja. Maldito seas por encontrarme el punto débil... aprovechaste la situación y apretaste ligeramente mis pechos con ambas manos.

Y tras esa astuta jugada comenzaste a retroceder lentamente sin dejarme decir una sola palabra. Casi sin darme cuenta habíamos vuelto al sillón y me encontré sentada en tus piernas. El resto paso como por inercia... me tenías sobre ti, con tus labios en mi cuello y las manos libres. Comencé a concentrarme en tus besos y en la forma en que tus dedos recorrían mi cuerpo hasta llegar nuevamente a aquel sitio, donde descubrí mi primer orgasmo.

Al final, antes de irte a tu casa... te limitaste a sonreir y decirme al oido un tierno e inolvidable TE QUIERO.

21 comentarios:

Vagancianet dijo...

MMMMM...

Un poco más dulce y me da un coma diabético.




Diablos, aún así me gustó.

Pepe dijo...

muy bueno... ahhh "amor de adolecente"

--=Maverick=-- dijo...

cronicas de la vida real...
cuantos no hemos estado en esa situacion?? pero es deliciosamente excitante

El Robert dijo...

Me encanto la forma del relato y la situación misma, pero me gusto mucho lo del uniforme... me sentí un poco vouyerista, casi estaba viendo la escena.

malkavian dijo...

Me encanto este relato hasta que apareció el cabrón vouyerista de arriba... GIAK!!!

Puto Robert... ¬¬

Rhett dijo...

Que tieeernoooo!!!!! (L)(L)(L)

xDDDD

Natalia M dijo...

Aww que bonito!!! jaja si ya sabes, soy cursi, que chido relato, me encantó!

Marilú... dijo...

me gusto! que manera tan bonita y adrenalinica de recibir el primer orgasmo ^^

lo mejor: no respondiste el te quiero ^^

a huevo! ya traías en la sangre lo alpha!

El Chico Invisible dijo...

nostalgia, simplemente eso... nostalgia.

ËTÖR dijo...

Buen relato... me gustó mucho... un lado que no se conocía de usté...

Tore dijo...

Esto fue delicioso

Julio C324r dijo...

Delicioso?...

Y como no!

•§ē∂иα.666• dijo...

wow!

me gustó mucho, quien demonios lo escribió diganmelo para hacerle perdirle permiso de postearlo en mi blog si no es molestia

caray, que recuerdos tan bonitos vinieron a mi cabecita T_T

BTW me gustó me gustó

Pater Noster dijo...

meloso

La Pinche Sandrink dijo...

jajaja no mames
que buen
flog.. a mi medida

Marilú... dijo...

a huevo me gusta este templante ^^ wooow!

Oh Dany Boy ! dijo...

Kamara, buen relato, concuerdo que el cierre me hizo doler las muelas de lo meloso pero no tanto como para quitarle lo bueno.

pobre mugroso dijo...

Chingon
y sabroso
porque no?
jaja

Saludos

Fräulein Vendetta dijo...

ufffff...

me encantó!!!

te he estado leyendo y me ha encantadoooo lo que escribes, sobre todo este post. Me identifico como no TIENES idea.

saludos!

La Leyenda dijo...

carajo.. solo de recordarlo se antoja volverlo a hacer!

Gotzon dijo...

Guau! engancha de principio a fin (hermoso fin.)