miércoles, mayo 12

Ética erótica.

Y... ¿cómo no?

Si has leido y has oido las palabras en las que mis manos o mi boca expresan el deseo de ser controlada.



A pesar de esa tendencia a la autoridad que tanto los inhibe, la verdadera satisfacción está en encontrar una fuerza dominante que me exonere de de este falso feminismo.

1 comentario:

ANDROMEDA dijo...

como no te encontre antes????
suerte que apareciste por uno de mis blogs...quiero tus ojos.
Gracias a eso descubri a quien dice lo que muchas veces quiero decir y tal vez no encuntro la palabra adecuada,la idea mas acertada...y vos lo haces conciso y perfecto!!!
aplauso,saludo y besossss!!!!